Paul Seixas protagonizó una auténtica exhibición este sábado en el Giro de Lombardía, donde el francés consiguió su primer monumento aprovechando además la ausencia de Tadej Pogacar, ganador de las últimas cinco ediciones de a ‘Clásica de las Hojas Muertas?

Una exhibición que Seixas cimentó en gran parte gracias a su cambio de ritmo en las rampas de Civiglio, una de las cotas míticas de la carrera, donde el ciclista francés logró descolgar uno por uno a sus rivales hasta el punto de irse en solitario hacia la meta de Como.

Tal fue el ritmo de Seixas que el francés destrozó el récord en Civiglio que tenía Tadej Pogacar tras completar la subida a la cota, de casi 4 kilómetros al 10% de pendiente media en 11:55 a una velocidad media de 20,1 km/h, mejorando en 35 segundos el récord de 12:32 que tenía el esloveno desde 2022. Unos datos a los que hay que añadir que, según La Gazzetta dello Sport, Seixas completó la subida con una potencia media de 460 vatios y moviendo 7,1 vatios por kilo.

Sin embargo, el récord logrado por Seixas no tuvo credibilidad para Strava, ya que la red social señaló que éste y otros siete segmentos que completó el francés durante la carrera no eran válidos, ya que fueron calificados como que no se podía rodar a esa velocidad sin ayuda externa o que esos segmentos se habrían completado yendo en moto.

Una confusión que se solucionó pocas horas después, ya que Strava revisó y confirmó los registros de un Seixas en el Civiglio y en el resto de segmentos que se habían puesto en duda y que consolidan, también en datos, una de las grandes exhibiciones de su carrera con tan solo 20 años.