Sebastián Mora, el pistard infinito, se quedó cerca de la medalla en el ómnium de los Mundiales de Shanghái. El de Villarreal, a sus 38 años, finalizó cuarto, a dos puntos de subir al cajón (113) en la prueba combinada que está en el programa olímpico y que tuvo en el podio a al portugués Iuri Leitao (143), al belga Fabio van den Bossche (129) y al alemán Tim Torn Teutenberg (115).
En unos Mundiales discretos para España, Mora se presentaba como gran opción. Sobre todo por su experiencia, pues suma siete medallas mundialistas, entre ellas dos oros en scratch (Londres 2016) y puntuación (Ballerup 2024).
Llegaba Mora con muchas ganas al óvalo de Shanghái, puesto que se perdió la cita mundialista de 2025 por razones médicas y en febrero de este año, en el Europeo de Turquía, sufrió una intoxicación que no le permitió rendir. Como la mala suerte no viene sola, en abril en la Copa del Mundo de Hong-Kong su inseparable compañero en la madison, Albert Torres, sufrió una caída de la que aún no está recuperado. Por eso, mañana domingo formará dupla en esa prueba (también olímpica) junto a Álvaro Navas. “Lo ocurrido en los últimos tiempos, me permite valorar más lo que es estar en unos Mundiales de nuevo”, decía antes de competir.
El castellonense, que salía en el ómnium ocupando la plaza de su socio Torres que era el actual poseedor del arcoíris, abrió noveno en el scratch, en el tempo subió puestos gracias a una segunda posición, en la eliminación se fue demasiado pronto (9º) y atacó la puntuación desde una quinta posición pero sólo a 14 puntos del podio que marcaba el británico Henry Hobbs.
En ese cuarto episodio, Mora ganó vuelta y a falta de 27 giros tenía el bronce. Pero Teutenberg logró puntuar a falta de diez y la medalla se esfumó por muy poco.