Primoz Roglic (36 años) es, sin duda, el gran nombre de los cerca de 90 del World Tour actual que no tienen contrato, al menos oficializado, para 2027. En el caso del esloveno, terminó su periplo de tres campañas con el Red Bull Bora el pasado sábado en el Giro de Lombardía (68º) tras ganar tres días antes el Europeo de contrarreloj en su país, donde es uno de los deportistas más queridos. Antes, había terminado 2º en La Vuelta tras Enric Mas. En la ronda española triunfó en cuatro ocasiones, récord de la carrera compartido con Roberto Heras, además de este citado 2º puesto y otro 3º en 2023, año en el que sus compañeros Kuss y Vingegaard quedaron por delante. ¿Volverá a competir Primoz? El exsaltador de esquí, a diferencia de los talentos actuales, llegó ‘tarde’ al ciclismo ya que su estreno en el World Tour fue en 2016 con el entonces Lotto Jumbo (posteriormente Visma). Es decir, lleva una década en la élite a escasos días de cumplir 37 años en este mes de octubre. Acabado su contrato con el Red Bull Bora, y sin renovar, Roglic dejó numerosas veces una incertidumbre sobre su futuro que todavía sigue abierta. Al acabar La Vuelta, Primoz dijo que prefería pensar en los Mundiales y los Europeos para decidir. Estas pruebas ya pasaron, y llegó Lombardía. “Nunca sabes cuándo puede ser tu última carrera”, dijo un Roglic, que atesora 93 victorias en su palmarés, el pasado sábado antes de partir en la prueba italiana. A día de hoy es la última pero, a diferencia de numerosos corredores que acaban contrato y se encuentran ante el abismo, en este caso es el ciclista el que tiene la sartén por el mango. “El problema no son las ofertas, sino yo. Tengo que decidir si firmo un nuevo contrato o si lo dejo. Todavía no lo sé”, destacó Roglic recientemente en los medios de su país. Y Primoz, residente en Mónaco, todavía no tomó una decisión. “Está pensando… veremos”, dijeron a AS desde su entorno esta misma semana sobre el desenlace. Es obvio que Primoz tiene ofertas sobre la mesa y, por otro lado, que también ya es veterano, pero viniendo de ser 2º en una Vuelta a la que llegó renqueante tras un atropello en las semanas previas, y de conquistar el Europeo de contrarreloj ante numerosos especialistas, es evidente que todavía le queda ciclismo en sus piernas con un calendario que se le pueda adaptar bien. “Tal vez estrene este maillot en el salón de casa”, bromeó, con su humor habitual, Roglic sobre cuándo estrenaría el maillot distinto de campeón de Europa contra el crono. La sensación que transmite su entorno en estos momentos es que sí seguirá en activo antes de una retirada que sería algo abrupta (las conversaciones con equipos, según pudo saber este medio, se mantienen abiertas), pero el avance de las semanas indica que la reflexión está siendo profunda.